¿Has tenido un dolor Lumbar?

El diagnóstico de Síndrome de Dolor Lumbar, es uno de los problemas más recurrentes en este momento de la historia, donde la mayor parte del trabajo es desarrollado en una oficina con limitadas opciones de desarrollar una pausa activa en el trabajo y escasas posibilidades de practicar un deporte por el vertiginoso estilo de vida que se lleva hoy en día, y mas aún en este año 2020, con la pandemia generada por este COVID 19, viene a ser un aliciente para que muchos trabajadores que están en cuarentena, no puedan tener sus habituales caminatas de un lugar a otro, momentos de trote y esparcimiento al aire libre que a la larga generan un bienestar generalizado en todo el cuerpo, por lo que esta escasa movilidad puede provocar un aumento del dolor.

¿Qué es el Dolor?

El dolor es un síntoma y no un signo, lo que significa que no puede ser medido de manera exacta como lo es la temperatura. Si una persona tiene fiebre lo sabremos de inmediato midiéndola en distintas zonas del cuerpo, pero si una persona tiene dolor, no podemos saber de manera exacta cuanto dolor tiene, por lo que se debe a recurrir a una escala analógica del dolor, y una de las más conocidas y usadas por el personal de salud es la escala EVA que mide el dolor del 1 al 10, donde 10 es mucho dolor y 1 es muy poco dolor, y se registra de la siguiente manera: Al paciente se le explica de que se trata la escala y este debe catalogar su dolor en la misma, por ej. Si responde me duele 7/10, el profesional podría interpretar que al paciente le duele de manera importante “pero no tanto”.

Ahora bien el dolor en dos personas no es el mismo. Si una persona expone su piel al calor directo acercando su mano a una brasa, ella puede sentir un dolor de 7/10, mientras que otra en la misma distancia puede sentir un dolor de 4/10, por lo que el mismo estimulo doloroso va a ser interpretado en dos personas de manera distinta. Esto se debe a que todos tenemos distinto Umbral del dolor y esto es por los distintos tipos de acostumbramientos neurológicos a los que nos hemos expuesto. Una persona que trabaja horneando pollos no sentirá el mismo dolor al acercarse a una brasa que una persona que todo el día trabaja en una oficina.

¿Te estás acostumbrando a tu dolor?, Cuidado.

La mayoría de las personas que viven con un dolor Lumbar, se acostumbran, gracias a que el cuerpo tienen esta capacidad de ignorar el dolor y seguir con las actividades mediante un sistema de “umbrales aumentados de dolor”. ¿Que significa esto?, significa que si en condiciones normales Alejandra presenta un dolor Lumbar que en Enero del 2018 fue de 3/10 en la escala EVA, luego en marzo este dolor se incrementó llegando a un peack de 7/10, para que luego en Junio este aumente a un considerable 9/10. Alejandra ha seguido con sus actividades normales, ha mantenido su trabajo, la vida de mamá y esposa, sólo que ahora en el 2020, dos años mas tarde Alejandra se mantiene con este dolor 9/10 en la escala EVA. Alejandra sigue con su vida, postergándose, y no ha consultado porque no cree que “sea para tanto” y dice que “puede realizar sus actividades”. Podemos decir que Alejandra ya se ha acostumbrado a su dolor, y este a pasado de ser “Agudo” a un dolor “Crónico”.

Lo que en un momento fue Agudo, es decir un dolor intenso caracterizado por profusa inflamación, ahora ya es algo crónico. En esta nueva condición, la inflamación no es el protagonista, la “musa” es la reestructuración de los engramas motores, por lo que la persona comienza a caminar elevando un hombro, caminando con una leve cojera, etc., ya que el cuerpo ha aprendido ha adaptarse, porque esa alarma que todos odiamos y que se encendió hace un par de años, “EL DOLOR”, no fue considerada a tiempo. Al contrario fue apagada con una montaña de analgésicos cada noche para poder dormir.

Causas del Síndrome del Dolor Lumbar.

El Síndrome de dolor Lumbar, como su nombre lo indica “síndrome” obedece no solo a una causa, sino a una variedad de posibilidades que confluyen en un resultado que es el “dolor de espalda bajo”. Dentro de sus muchas causas, las más comunes son: una inflamación en las facetas articulares de la Columna lumbar llamado Síndrome Fascetario, y en estos pacientes clásicamente el dolor se ve aumento cuando este lleva su columna a una extensión (es decir el dolor aumenta cuando se saca pecho y se levanta la cola); una “contractura del cuadrado lumbar” que es un músculo cuadrado que va desde las costillas hacia la cresta iliaca (que es el reparo óseo que se puede sentir cuando ud. coloca su mano en la cadera y tiene forma de arco); también el dolor puede obedecer a un proceso de discopatía Lumbar que es la disminución del espacio entre los discos lumbares, y duele no porque “el disco duela”, sino por la inestabilidad que se genera en toda la biomecánica de la columna (es decir, duele porque los tejidos blandos que están involucrados en el nivel, superior o inferior deben realizar más trabajo para estabilizar y compensar el trabajo que hacía el disco y que ahora está mucho más débil e inestable). La discopatía se puede conocer mediante una radiografía y cuando se instaura sabemos que el disco ya está en vías a generar una Hernia Discal. Si amado lector, una discopatía no es lo mismo que una hernia en el disco.

La hernia discal o HNP (Hernia del Núcleo Pulposo) es un cuadro un poco más complejo ya que el centro o núcleo de este disco que está lesionado y un poco mas aplastado que sus hermanos, ha tendido a salir al canal medular. El disco está conformado por una estructura de anillos concéntricos (tal como están dispuestas las capas de una cebolla), que contienen un núcleo viscoso y cuando estos se rompen, el núcleo viscoso (como una gelatina) tiende a salir. No en todas las hernias el núcleo sale de la misma manera, por lo tanto no todas las HNP provocan dolor, ni todas colapsan el canal medular. Este canal  es por donde pasa la médula espinal que vendría siendo el sistema de cables eléctricos que une al cerebro con todo el cuerpo (y en este caso el cerebro con las piernas, lo que provocaría una interrupción en la información que sube y baja es decir, las ordenes de movimiento que el cerebro envía hacia abajo y una interrupción en la sensibilidad que los receptores de la pierna envía hacia cerebro. Y ya que estamos hablando de una hernia que está a nivel lumbar, las más famosas son L5/S1; L4/L5 o L3/L4).

Es precisamente por esta ultima razón que no todos los pacientes con HNP son candidatos a una operación. Es más, solo un 5% de la población con HNP DEBE OPERARSE INEVITABLEMENTE, Y LA OPERACIÓN SE PRESENTA COMO LA ÚNICA ALTERNATIVA POSIBLE Y VIABLE. El otro 95% no debería operarse ya que la operación siempre conlleva un riesgo y nunca un paciente queda igual después de ser intervenido. Para estos pacientes la vía debe ser visitar a su Quiropráctico para solucionar su problema de subluxación y luego realizar terapia de fortalecimiento y reeducación neuromuscular con su Kinesiólogo. Si luego de que todo esto nada ha dado resultado, se mantiene el dolor, ha aumentado la falta de fuerza y se ha incrementado la disminución de la masa muscular en piernas, se debe considerar la cirugía.

¿Que puedo hacer con mi dolor Lumbar?

Por lo general las personas que consultan por un dolor lumbar generalmente lo hacen cuando ya no pueden con su dolor y por más que las consecuencias no son de vida o muerte, si son bastante molestas desde el punto de vista del dolor. Es lamentable que un proceso que pudo haberse interrumpido con un adecuado tratamiento multidisciplinario con un Profesional Quiropráctico, Médico y Kinésico, y la corrección de los hábitos tanto posturales, como deportivos y dietéticos, avance hacia un dolor Crónico.

El concepto de Higiene de Columna, es un concepto que es muy desconocido a nivel de la población en general y se refiere a que, tal cual cuidamos nuestros dientes con un cepillado después de cada comida, debemos cuidar nuestra columna en tres aspectos básicos:

  • Postura: Caminar con los hombros atrás, el mentón apegado al peño y una contracción abdominal, nos ayudará a que nuestros discos lumbares descansen y no reciban toda la carga que reciben cuando caminamos con los hombros adelante, nuestro cabeza proyectada hacia adelante y nuestro abdomen relajado. En esta ultima postura los discos se llevan toda la carga del cuerpo y favorecemos que en un tiempo se genere esta discopatía que decantará en una futura y muy posible temida HNP.

 

  • Elongación: Si cada día llevásemos nuestra columna al máximo de flexión que nos permita y luego al máximo de extensión que podamos llegar, estaremos entrenando nuestra columna a moverse de manera completa, ocupando rangos que no ocupamos en el cotidiano vivir. Estos rangos de movimiento se irán perdiendo si no los ocupamos pero al contrario si cada día nos ocupamos de realizar estos movimientos de flexo extensión profunda, lentamente iremos ganando cada día mas rango de movimiento y verás que cada día podrás alcanzar una mayor flexión y una mayor extensión.

 

  • Fortalecimiento: Nuestros músculos no solo nos sirven para movernos o mover pesadas cargas o lucirnos cuando tenemos un índice de grasa bajo, también sirven para estabilizar la estructura ósea. De hecho existen músculos que reciben el nombre de músculos posturales, porque su principal función es la postura del individuo. Si no realizamos actividad física nos será difícil adoptar una postura correcta, es más, si tratas ahora mismo de llevar tus hombros hacia atrás, esta sola postura muy posiblemente te sea difícil sostener, ya que no estas entrenado para quedarte ahí, y sucumbirás a llevar los hombros hacia adelante sobrecargando tu disco. Cada día deberías realizar rutinas de ejercicios que vayanprogresando en fuerza, frecuencia y tiempos, y para comenzar te recomiendo que salgas a caminar manteniendo tu espalda derecha con los hombros atrás, tu mentón pegado al pecho, la vista al frente y tu abdomen en contracción. Hazlo 10 minutos toda una semana y ve progresando a 20 minutos y luego a 30. Verás que cada vez te irá costando menos y tu postura será cada vez mejor.

 

Recuerda que tu cuerpo es templo del Espíritu Santo y debes cuidarlo.

Dr Rafael Daviú Pimentel

Pastor

Quiropráctico

Kinesiólogo

Bachiller en Teología